Las condiciones del buen amor

El buen amor envuelve, nutre, sana y fortalece a los que se aman cuando en cada uno de ellos está hecha carne la aceptación del otro como alguien perfecto en sus imperfecciones, completo en sus carencias, presente en sus ausencias, comprensible en lo que tiene de inexplicable. La aceptación me libera de la tentación de cambiar al otro y me hace libre también del peligro de ser forzado a cambiar para convertirme en quien no soy. La aceptación, como condición del buen amor, bendice el encuentro entre dos que cruzan sus vidas para generar un vínculo único y sagrado desde sus bienaventuradas singularidades.

La manera de escribir de Sergio Sinay me devuelve la paz, me recuerda que no soy el centro del mundo, me ayuda a ejercer la paciencia. Este texto es de su libro Las condiciones del buen amor, donde también incluye esta hermosa dedicatoria: "A Marité, por la mutua y amorosa aceptación y celebración de nuestros misterios."